sábado, 18 de noviembre de 2017

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 33 - No temáis Soy Yo - San Manuel González García

NO TEMÁIS, SOY YO
(Jn 6,20)



Vuelvo a vosotras, almas doloridas, a daros nuevos alientos, a traeros nuevos aires del Sagrario.

¡Es tan humano el miedo!
¡Nos visita con tanta frecuencia el dolor y nos acostumbramos tan poco a su visita!
Pudiera decirse que nuestro corazón anda siempre entre el dolor del mal que se va y el miedo del mal que viene.
Es el Evangelio, el feliz descubridor de los secretos del Corazón de Jesús, el que va a darte, pobre corazoncillo obligado a andar ese triste camino, una nueva lección de valor, digo más, de alegría en el padecer.

El por qué de nuestros miedos
¿Sabes a qué atribuye el Evangelio muchos de tus miedos y de tus angustias?
A tu falta de vista y de oído.
No te extrañes de esta aparente incoherencia entre los males del corazón y los de la vista y oído.
Créeme. El sufrir es irremediable, somos hijos del pecado y el dolor es su necesario e imprescindible redentor; pero el turbarse en el sufrir, el vivir muriendo por el miedo a sufrir, el sentirse desgraciado porque se sufre, en una palabra, el tenerse por esclavo del dolor y no como su señor, eso es y debe ser remediable para un cristiano.

El remedio del miedo

Domingo XXXIII (ciclo a) Guión litúrgico



Entrada:
La Santa Misa es el Don más grande que Dios podía dar al hombre como prolongación de su presencia entre nosotros. Dispongámonos con atenta y fervorosa devoción a participar y comunicar sus frutos abundantes poniéndonos de pie y cantando…

viernes, 17 de noviembre de 2017

Domingo XXXIII (ciclo a) Catena aurea



Mateo 25, 14-30
"Porque así es como un hombre, que al partirse lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes: Y dio al uno cinco talentos, y al otro dos, y al otro dio uno, a cada uno según su capacidad, y se partió luego. El que había recibido los cinco talentos, se fue a negociar con ellos y ganó otros cinco. Asimismo el que había recibido dos ganó otros dos. Mas el que había recibido uno, fue y cavó en la tierra y escondió allí el dinero de su Señor. Después de largo tiempo vino el Señor de aquellos siervos, y los llamó a cuentas. Y llegó el que había recibido cinco talentos, presentó otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste, he aquí otros cinco he ganado de más. Su Señor le dijo: Muy bien, siervo bueno y fiel; porque fuiste fiel en lo poco, te pondré sobre lo mucho, entra en el gozo de tu Señor. Y llegó también el que había recibido los dos talentos, y dijo: Señor, dos talentos me entregaste, aquí tienes otros dos que he ganado. Su Señor le dijo: Bien está, siervo bueno y fiel; porque fuiste fiel sobre lo poco, te pondré sobre lo mucho; entra en el gozo de tu Señor. Y llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, se que eres un hombre de recia condición, siegas en donde no sembraste y allegas en donde no esparciste: y temiendo, me fui, y escondí tu talento en tierra; he aquí tienes lo que es tuyo. Y respondiendo su Señor, le dijo: Siervo malo y perezoso, sabías que siego en donde no siembro, y que allego en donde no he esparcido: pues debiste haber dado mi dinero a los banqueros, y viniendo yo hubiera recibido ciertamente con usura lo que era mío. Quitadle, pues, el talento, y dádselo al que tiene diez talentos: Porque será dado a todo el que tuviere, y tendrá más; pero al que no tuviere, le será quitado aun lo que parece que tiene: Y al siervo inútil echadle en las tinieblas exteriores: allí será el llorar y el crujir de dientes".

Glosa
En la precedente parábola ha sido demostrada la condenación de aquéllos que no se habían provisto suficientemente de aceite. Bien se entienda por aceite la pureza de las buenas obras, bien la satisfacción de la conciencia o de la limosna que se hace con dinero. 

San Juan Crisóstomo, homiliae in Matthaeum, hom. 78,2
Esta parábola se aduce contra aquéllos que no sólo con dinero, sino ni aun con palabras, ni de ningún otro modo quieren ser útiles a sus prójimos, sino que todo lo ocultan. Por eso que dice: "Así, pues, como un hombre que marchó muy lejos", etc. 

San Gregorio Magno, homiliae in Evangelia, 9,1
Este hombre que marcha lejos, es nuestro Redentor, que subió al cielo, con aquella carne que había tomado, la cual tiene su lugar propio en la tierra, y es llevada como en peregrinación, cuando es colocada en el cielo por nuestro Redentor. 

Cosas católicas 5 - La Confesión


¿Por qué confesarse? – Pasos para una buena confesión – Condiciones para la absolución general

La verdad molesta siempre y jamás es cómoda - Card. Joseph Ratzinger

Sobre las principales objeciones
que han surgido contra la Declaración 
Dominus Iesus

La pluralidad de las confesiones
no relativiza las exigencias de la verdad

El cardenal Joseph Ratzinger, Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, ha mantenido en el año 2000 esta larga entrevista con Christian Geyer, del diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung, titulada Me parece absurdo lo que quieren ahora nuestros amigos luteranos. El cardenal fue invitado por el periódico a responder a las principales objeciones que han sido hechas a la citada



La más reciente Declaración de la Congregación vaticana para la Doctrina de la Fe ha desencadenado una controversia mundial. En el centro de la discusión sobre el Documento «Dominus Iesus» no están menudencias de política eclesial, sino cuestiones sustanciales de la fe cristiana: su pretensión de verdad y la relación entre las Iglesias que se remiten a ella. En Alemania causó agitación especialmente la afirmación de que la Iglesia evangélica (n. del t.: quiere decir las Iglesias nacidas de la Reformano es Iglesia en sentido propio. El Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, el cardenal Joseph Ratzinger, bajo cuya dirección se ha redactado la polémica Declaración, explica detalladamente en este periódico las discrepancias con sus críticos. A la parte evangélica dice que lleva la actual polémica «de modo sencillamente erróneo». Pues reivindicar el concepto de Iglesia del mismo modo para todas las comunidades eclesiales existentes iría ya contra su propia autocomprensión: «De modo que no ofendemos a nadie al decir que las Iglesias evangélicas reales no son Iglesia en el mismo sentido que lo quiere ser la Iglesia Católica; ellos mismos no quieren serlo en absoluto». También a propósito del diálogo interreligioso pone el cardenal un acento provocador, sugiriendo la conversión al cristianismo: la pretensión de la verdad no se relativiza por la pluralidad de las confesiones.

Señor cardenal, ¿dirige usted un departamento en el que existen tendencias a la ideologización y a la infiltración fundamentalista de la fe? Esta crítica está contenida en una comunicación difundida recientemente por la sección alemana de la Sociedad Europea para la Teología Católica.
Debo confesar que declaraciones como ésa a la que usted alude me aburren cada vez más. Conozco de memoria desde hace mucho tiempo ese vocabulario, en el cual nunca faltan los conceptos de fundamentalismo, centralismo romano y absolutismo, vuelta atrás con respecto al Vaticano II. No necesito esperar a las Noticias, yo mismo podría formular tales declaraciones al instante, porque se repiten una y otra vez, independientemente del argumento de que se trate. Me pregunto por qué no se les ocurre realmente a estos señores ya nada nuevo.

¿Piensa usted que las críticas ya son falsas, sólo porque se repiten tan a menudo?
No, sino porque en lo estereotipado de esta crítica echo en falta un análisis diferenciado de los asuntos. Algunos plantean críticas con tanta facilidad porque probablemente consideran todo lo que llega de Roma, inmediatamente, desde un punto de vista político, en la perspectiva del reparto del poder, en lugar de hablar seriamente de los contenidos.

Desde luego, los contenidos son bastante explosivos. ¿Se sorprende verdaderamente de que encuentre tanta oposición un Documento en el que se monopoliza la pretensión de verdad del cristianismo, y en el que a los anglicanos y a los protestantes no les es reconocido el status de Iglesia?

jueves, 16 de noviembre de 2017

Novena a Cristo Rey del Universo

Novena a Cristo Rey del Universo



ACTO DE CONTRICIÓN. Dios mío y Padre mío, que sois infinitamente bueno, os amo con todo mi corazón, y por lo mucho que os amo, me pesa de haberos ofendido.

ORACIÓN PARA TODOS LOS DÍAS. Omnipotente y sempiterno Dios, que quisisteis restaurar en vuestro querido Hijo, Rey del Universo, todas las cosas, concédenos que todas las familias de las Gentes disgregadas por la herida del pecado se sometan a su suavísimo imperio. Que con Vos y el Espíritu Santo vive y reina Dios por todos los siglos de los siglos. Amén.
Rezar la oración del día de la Novena que corresponda.


DÍA PRIMERO 
"¿A quién buscáis?-¿A Jesús Nazareno? Yo soy". Señor y Rey nuestro: siempre dejas que te descubra tu amor, aun cuando tus criaturas tan amadas por Ti, te busquen para martirizarte. Sabiendo que Tú eres Jesús Nazareno, te buscamos hoy de nuevo para prenderte otra vez, mas no con cadenas y cuerdas, sino con nuestras miserias y nuestros amores, pues sabemos es lo que más ata y sujeta tu misericordioso y amante Corazón, y así preso por amor, conducirte en triunfo al trono que te han formado los corazones amantes, para que empieces tu reinado de misericordia y amor en la tierra. Amén.
Obsequio. Cumplir con fidelidad mis obligaciones por ser lazos de amor que me unen con Jesús.
Uniendo mi corazón al Corazón de Cristo Rey y mis intenciones a las suyas, rezaré: Padrenuestro, Avemaría y Gloria.
Eterno Padre, derrama tus misericordias sobre toda la tierra, reino de tu Hijo Jesús. Amén.
¡Oh Cristo Rey!, establece tu paz en tu reino. Amén.
Espíritu Santo, abrasa al mundo en tu purísima y ardiente amor. Amén.

Madre querida, une cada vez más y más a tu Hijo Divino, todo misericordia, con tus hijos, todo miseria. Amén.

San José, enséñanos a amar a Jesús y a María. Amén.

DÍA SEGUNDO 

La crítica a la pretensión de ser absoluta y definitiva la revelación de Jesucristo reivindicada por la fe cristiana, viene acompañada por un falso concepto de tolerancia - Card. Joseph Ratzinger

PRESENTACIÓN D LA DECLARACIÓN “ DOMINUS IESUS”
POR EL CARD. JOSEPH RATZINGER




Es mi intención limitarme a describir brevemente el contexto y el significado de la Declaración Dominus Iesus, mientras que las intervenciones sucesivas ilustrarán los valores y la autoridad doctrinal del Documento, y sus contenidos específicos, cristológicos y eclesiológicos.


1. En el animado debate contemporáneo sobre la relación del Cristianismo y las otras religiones, se difunde cada vez más la idea que todas las religiones son para sus seguidores vías igualmente validas de salvación. Se trata de una opinión sumamente difundida no sólo en ambientes teológicos, sino también en sectores cada vez más amplios de la opinión pública católica y no católica, especialmente aquella más influenciada por el orientamiento cultural hoy prevalente en Occidente, que se puede definir, sin temor de equivocarnos, con la palabra: relativismo.


La así llamada teología del pluralismo religioso en realidad había sido ya afirmada gradualmente desde finales de los años cincuenta del s. XX, pero solamente hoy ha cobrado una importancia fundamental para la conciencia cristiana. Naturalmente, sus presentaciones son muy diversas y no sería justo querer igualar en un mismo sistema todas las posiciones teológicas que están relacionadas a esta teología del pluralismo religioso. La Declaración por tanto no se propone tampoco describir los trazos esenciales de tales tendencias teológicas ni mucho menos pretende encerrarlas en una única fórmula. Más bien, nuestro documento señala algunos presupuestos de naturaleza filosófica o teológica que están en la base de las diversas teologías del pluralismo religioso actualmente difundidas: la convicción de la inaprensibilidad y la inexpresabilidad completa de la verdad divina; la actitud relativista ante la verdad, por la cual aquello que es verdadero para algunos no lo sería para otros; la contraposición radical entre mentalidad lógica occidental y mentalidad simbólica oriental; el subjetivismo exasperado de quien considera la razón como única fuente de conocimiento; el vaciamiento metafísico del misterio de la Encarnación; el eclecticismo de quien en la reflexión teológica asume categorías derivadas de otros sistemas filosóficos y religiosos, sin reparar ni en su coherencia interna ni en su incompatibilidad con la fe cristiana; la tendencia, en fin, a interpretar textos de la Escritura fuera de la Tradición y del Magisterio de la Iglesia (Cf. Declaración Dominus Iesus, n. 4).

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Declaración Dominus Iesus - Congregación para la doctrina de la Fe

CONGREGACIÓN PARA LA DOCTRINA DE LA FE
DECLARACIÓN
DOMINUS IESUS

SOBRE LA UNICIDAD Y LA UNIVERSALIDAD SALVÍFICA
DE JESUCRISTO Y DE LA IGLESIA



I. PLENITUD Y DEFINITIVIDAD DE LA REVELACIÓN DE JESUCRISTO - II. EL LOGOS ENCARNADO Y EL ESPÍRITU SANTO EN LA OBRA DE LA SALVACIÓN - III. UNICIDAD Y UNIVERSALIDAD DEL MISTERIO SALVÍFICO DE JESUCRISTO - IV. UNICIDAD Y UNIDAD DE LA IGLESIA - V. IGLESIA, REINO DE DIOS Y REINO DE CRISTO - VI. LA IGLESIA Y LAS RELIGIONES EN RELACIÓN CON LA SALVACIÓN

INTRODUCCIÓN

1. El Señor Jesús, antes de ascender al cielo, confió a sus discípulos el mandato de anunciar el Evangelio al mundo entero y de bautizar a todas las naciones: « Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado » (Mc 16,15-16); « Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo » (Mt 28,18-20; cf. también Lc 24,46-48; Jn 17,18; 20,21; Hch 1,8).
La misión universal de la Iglesia nace del mandato de Jesucristo y se cumple en el curso de los siglos en la proclamación del misterio de Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo, y del misterio de la encarnación del Hijo, como evento de salvación para toda la humanidad. Es éste el contenido fundamental de la profesión de fe cristiana: « Creo en un solo Dios, Padre todopoderoso, Creador de cielo y tierra [...]. Creo en un solo Señor, Jesucristo, Hijo único de Dios, nacido del Padre antes de todos los siglos: Dios de Dios, Luz de Luz, Dios verdadero de Dios verdadero, engendrado, no creado, consustancial con el Padre, por quien todo fue hecho; que por nosotros los hombres y por nuestra salvación bajó del cielo, y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre; y por nuestra causa fue crucificado en tiempos de Poncio Pilato: padeció y fue sepultado, y resucitó al tercer día según las Escrituras, y subió al cielo, y está sentado a la derecha del Padre; y de nuevo vendrá con gloria para juzgar a vivos y muertos, y su reino no tendrá fin. Creo en el Espíritu Santo, Señor y dador de vida, que procede del Padre, que con el Padre y el Hijo recibe una misma adoración y gloria, y que habló por los profetas. Creo en la Iglesia, que es una, santa, católica y apostólica. Confieso que hay un solo Bautismo para el perdón de los pecados. Espero la resurrección de los muertos y la vida del mundo futuro ».1

Recomendando lecturas - R.P. Alfredo Sáenz S.J.

"San Agustín y Santo Tomás
son el telón de fondo de mis intereses"

Entrevista  al Padre Alfredo Sáenz S.J.
publicada por el diario La Prensa
el 23 de Marzo de 2017



LECTURAS DE AUTOR
El padre Alfredo Sáenz rescata del olvido a Hugo Wast, autor famosísimo en su tiempo y hoy considerado poco menos que “maldito”. “La restauración de la cultura cristiana”, de John Senior, fue una de las obras recientes que más disfrutó.

-¿Qué libro (o libros) está leyendo ahora?

-Dos son los libros a los que estoy abocado en estos momentos. El primero es una obra de Alexandre Schmemann, llamada Journal. Trátase de un “diario” personal del autor, que es un culto sacerdote ortodoxo ruso. Dicho diario nos ofrece sus apuntes cotidianos en el decenio que ocurre de 1973 a 1983. La obra fue publicada en 1983, después de su muerte. El padre Schmemann nació en Estonia, en una familia de emigrados rusos. Dicha familia se instaló luego en País y allí nuestro Alexandre ingresó en un seminario ortodoxo. Tras su ordenación sacerdotal fue invitado a enseñar en otro seminario ruso, pero que funcionaba en Estados Unidos, donde llegó a ser primero profesor y luego decano. En Estados Unidos, la Iglesia ortodoxa era oficialmente independiente del Patriarcado de Moscú. La obra que me ocupa me resultó realmente apasionante. Allí, entre otras muchas cosas, el autor habla de sus relaciones, no siempre demasiado cordiales, con Solzhenitsyn, que por aquel entonces vivía también en Estados Unidos.
Otro libro que estoy ahora leyendo es uno titulado El amor que discierne, donde su autor, un joven sacerdote, el padre Gabino Tabossi, trata en esta que es su tesis doctoral, del conocimiento del bien por connaturalidad afectiva según la Suma de Santo Tomás. Obra realmente esplendorosa, aguda y penetrante, que no basta con leer sino hay que paladear.

VALOR OLVIDADO

-¿Qué autor nuevo o clásico descubrió últimamente? ¿Por qué motivos lo atrapó?

lunes, 13 de noviembre de 2017

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 32 - Un poquito - San Manuel González García

UN POQUITO
(Jn 16,16-19)



Ángeles del Sagrario, confidentes perpetuos de las intimidades del Corazón de Jesús en el Sagrario, venid en auxilio de nuestra flaqueza de pensamiento y de corazón y reveladnos el alcance de esa palabra que parece que se ha escrito para alivio y levantamiento de flacos y descaecidos.

¡Un poquito!
Es la palabra buscada por el Maestro para suavizar una gran pena de sus amigos, la pena de su partida, es el cabo que echó a la esperanza de sus discípulos desolados por la separación, es la fórmula del abrazo de la justicia y de la misericordia, de la justicia que da el golpe, porque es necesario y provechoso darlo, y de la misericordia que lo aligera, lo abrevia, lo suaviza...

¿No recordáis aquella escena?
 Era el Jueves, la noche de la Cena última; Jesús hace su testamento. Tiene que partir de este mundo a su Padre, tiene que quitarse de la vista y no digo quitase de en medio de sus discípulos, porque entre ellos quedaba Sacramentado, y, al anunciarles la gran pena de que ya en esta vida sus ojos de carne no cruzarían su mirada con los suyos, ni sus oídos se recrearían con su dulce palabra, ni sus cabezas cansadas podrían recostarse sobre su pecho amigo, ni sus labios besar sus manos, ni sus brazos estrechar sus rodillas, y que ojos y oídos, bocas y manos tendrían que satisfacerse sólo con la fe del alma, se apresura a echar sobre esa pena que tenía que ser muy grande, para hombres que no son sólo alma, sino cuerpo y alma unidos, esta gota de suavísimo y confortador bálsamo: «Un poquito y ya no me veréis, y otro poquito y me veréis, porque voy al Padre».

El «poquito» de las madres

Espiritualidad Bíblica 9 - El caso de Pedro - Mons. Dr. Juan Straubinger

1.ESPIRITUALIDAD BÍBLICA
1.9. EL CASO DE PEDRO



I

Para un hombre, el ser basura de Dios, el ser su esclavo, el ser su estropajo, es ya sobrado honor y sobrada felicidad. Pero si a Dios se le ocurre otra cosa, si la generosidad de su Corazón sobrepasa a cuanto podemos imaginar de El, y si Jesús quiere sorprendernos llamándonos amigos (Juan XV, 15), y si el Padre quiere hacemos sus hijos (I Juan III, 1) y hermanos de su Hijo (Rom. VIII, 29), ¡cuidado con que una falsa humildad nos haga rechazar el Don de Dios e insistir en nuestra opinión de que hemos de seguir siendo esclavos! (Rom. VIII, 15).

El tener en principio esta opinión es ciertamente bueno, porque ella es exacta desde nuestro punto de vista. ¿Qué otra cosa, sino basura y nada, podremos sentirnos nosotros, frente a nuestro Creador, infinito en la sabiduría, en el poder y en la santidad? Es este un punto de partida indispensable para que el hombre se niegue a sí mismo, es decir, deje de confiar en la virtud propia como si ésta fuese suficiente para salvarnos. Es este el punto de partida, pero no es todo, según lo veremos más adelante.

San Pedro —o mejor Pedro, antes de ser el santo-, reaccionó muchas veces según esa opinión primaria y puramente humana de la humildad. De ahí que Cristo lo tomase como campo de experimentación, para darnos, a costa de su apóstol, rectificaciones fundamentales. Decimos a costa de él, por las muchas veces que tuvo que avergonzarse de sus errores aunque de ellos había de sacar su gran provecho.

II

domingo, 12 de noviembre de 2017

Novena a Cristo Rey - Para rezar ante Jesús Sacramentado

Novena a Cristo Rey
Para rezar ante Jesús Sacramentado



V. A Jesucristo, Rey de Reyes, venid adoremos.
R. A Jesucristo, Rey de Reyes, venid adoremos.

V. Venid, cantemos jubilosos al Señor, cantemos gozosos a la Roca de nuestra salvación.
R. A Jesucristo, Rey de Reyes, venid adoremos.

V. Porque Dios grande es el Señor, Rey grande sobre todos los dioses, que tiene en sus manos las profundidades de la tierra y suyas son también las cumbres de los montes.
R. A Jesucristo, Rey de Reyes, venid adoremos.

V. Suyo es el mar, pues Él lo hizo, suya es la tierra seca formada por sus manos. Venid, postrémonos en presencia de Él, doblemos nuestra rodilla antes el Señor, nuestro Hacedor, porque Él es nuestro Dios y nosotros el pueblo que Él apacienta, el rebaño que Él guía.
R. A Jesucristo, Rey de Reyes, venid adoremos.

Día 1°: Justo es que reine Aquél a cuyo imperio Dios sometió todo cuanto ha sido creado, para que Dios sea todo en todos. Y, cuando el Hijo haya sometido a Sí todas las cosas, entonces Él se someterá al Padre.

Homilía del Cardenal Amato en beatificación en Madrid de 60 mártires vicencianos de la guera civil española


sábado, 11 de noviembre de 2017

La sequedad - (De Corazón a Corazón I - 9)

Oración - La sequedad como purificación del corazón -
Consejos para los tiempos de sequedad

Qué hace y qué dice el Corazón de Jesús en el Sagrario 31 - Descansad un poco - San Manuel González García

DESCANSAD UN POCO
(Mc 6,31)



No siempre es movimiento lo que manda el Corazón de Jesús.
El mismo que dice «Levántate», «Anda», «Sígueme», es el que ordena a los suyos: «Descansad un poco».
¡Qué interesantes enseñanzas ofrecen estos «Descansos» del Evangelio y las ocasiones en que se mandaban!
Unas veces se da esa orden después de un día de muchos milagros; otras, después de grandes ovaciones y exaltaciones, ora a continuación de cansancios y ahogos apostólicos, ora en presencia de persecuciones dolorosas.
¿Qué significa eso?
¿Qué enseña ese acudir al descanso antes y después de los grandes triunfos de su misericordia sobre nuestra miseria, de su poder sobre nuestras ingratitudes?
¿Tan misteriosa virtud encierra ese descanso?

El misterio del descanso
Ese «descansad un poco» no es el dormir sin cuidado de los discípulos de Getsemaní, ni es tampoco el volver la cara atrás mientras se lleva la mano puesta sobre el arado, de los inconstantes, ni el enterrar el único talento para no tener que explotarlo, de los desconfiados; nada de eso. El «Descansad un poco» que precede o sigue a las grandes acciones evangélicas es un laborioso descansar, es un dejar quietos los ojos, los oídos, los pies y las manos para reconcentrar la actividad que se quita al cuerpo en el alma y ésta vea, oiga y se entregue más enteramente a su Dios.
¡Ah!, y ¡qué bien se ve a Dios con los ojos cerrados, sin ver caras ni de amigos ni de enemigos, sin ver bellezas de tierra que distraen, ni fealdades de acciones que inquietan!, y ¡qué bien se oye a Dios con los oídos tapados para no dejar pasar al alma ruidos ni de alabanzas ni de halagos, ni de perfidias!, y ¡qué bien se siente a Dios en el alma cuando con voluntad firme y entendimiento dócil se dice a sentimientos e ideas, a afectos y a recuerdos, a ilusiones y a sueños: ¡atrás, que ahora está el alma con Dios!
Y, ¡viene tan bien ver, oír y sentir a Dios en el alma con frecuencia!.

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